Información clínica sobre prolapso rectal
El prolapso rectal es la exteriorización de todas las capas del recto a través del orificio anal. Se distingue del prolapso mucoso (solo la mucosa) y de la intususcepción rectal interna (cuando el recto se invagina hacia adentro sin salir al exterior). El prolapso rectal completo es más frecuente en mujeres mayores de 50 años y en personas con constipación crónica severa.
¿Cuál es la cirugía para el prolapso rectal?
Existen dos abordajes principales:
- Abordaje abdominal (rectopexia): Via laparoscópica o robótica. Fijación del recto a la pelvis con malla o suturas. Es la técnica de elección en pacientes con buena condición general. Tiene las tasas de recurrencia más bajas (5–10%).
- Abordaje perineal: Procedimiento de Delorme o Altemeier. Para pacientes mayores o con alto riesgo quirúrgico. Mayor tasa de recurrencia pero menos invasivo.
¿El prolapso rectal causa incontinencia fecal?
Sí. El prolapso rectal produce una distensión crónica del esfínter anal que puede llevar a incontinencia fecal en el 50–75% de los pacientes no tratados. La buena noticia es que en muchos casos, al corregir quirúrgicamente el prolapso, la continencia mejora significativamente. Por eso es importante no demorar el tratamiento.
¿Se puede vivir con un prolapso rectal sin operarse?
Aunque no es una urgencia inmediata (salvo que el prolapso quede atascado), el prolapso rectal empeora progresivamente sin tratamiento. Con el tiempo aumenta el tamaño del prolapso, la incontinencia se agrava, y la cirugía se vuelve más compleja. La evaluación especializada temprana permite planificar el mejor abordaje.
Información revisada por el Dr. Esteban Grzona, Especialista Universitario en Coloproctología (UBA) · MN 117889 · Miembro de la SACP