Información clínica sobre fisura anal
La fisura anal es una lesión en la línea media posterior del canal anal, aunque puede aparecer en línea media anterior (más frecuente en mujeres). Se clasifica en aguda (menos de 6 semanas, bordes frescos) y crónica (más de 6 semanas, con tejido fibroso, papila hipertrófica y centinela cutáneo).
El dolor típico de la fisura anal es un dolor que aparece durante la defecación y persiste por minutos a horas después de la evacuación, lo que la diferencia de otras patologías anales.
¿Cuál es el tratamiento de primera línea para la fisura anal?
El tratamiento inicial incluye:
- Baños de asiento tibios (2–3 veces por día)
- Dieta rica en fibra e hidratación
- Cremas relajantes del esfínter: diltiazem 2% o nifedipina 0.2–0.3% son las más utilizadas y tienen tasas de curación de 50–70% en fisuras agudas
- Analgesia tópica para alivio sintomático
¿Qué es la toxina botulínica en fisura anal?
La toxina botulínica (Botox) se inyecta en el esfínter anal interno para relajar el espasmo crónico que impide la cicatrización. Es un procedimiento ambulatorio, seguro y eficaz, con tasas de éxito de 60–80% en fisuras crónicas. El efecto dura entre 3 y 6 meses; si la fisura no cierra, puede repetirse o indicarse cirugía.
¿Cuándo se opera una fisura anal?
La esfinterotomía lateral interna (ELI) está indicada cuando el tratamiento médico y la toxina botulínica fracasan. Consiste en seccionar parcialmente el esfínter anal interno para eliminar el espasmo y permitir la cicatrización. Tiene una tasa de curación superior al 90%, aunque conlleva un riesgo mínimo de alteración de la continencia que debe evaluarse caso a caso.
Información revisada por el Dr. Esteban Grzona, Especialista Universitario en Coloproctología (UBA) · MN 117889 · Miembro de la SACP