Todo sobre la colonoscopía: lo que necesitás saber
La colonoscopía es el estudio endoscópico más preciso para evaluar el intestino grueso (colon y recto). Se considera el "gold standard" para el diagnóstico y prevención del cáncer colorrectal por su capacidad de detectar y extirpar lesiones en el mismo acto.
¿Cómo prepararse para una colonoscopía?
La preparación intestinal es clave para obtener imágenes de buena calidad:
- Día previo: Dieta líquida clara (caldos, jugos sin pulpa, gelatinas sin color rojo)
- Laxante: Se indica una solución de polietilenglicol o similares según protocolo del médico
- Hidratación: Abundante ingesta de líquidos durante la preparación
- Medicamentos: Consultar al médico qué medicamentos continuar o suspender
- Acompañante: Necesario por la sedación (no manejar en las siguientes 12 horas)
¿Duele la colonoscopía?
Con sedación anestésica adecuada, el procedimiento es completamente indoloro para la gran mayoría de los pacientes. La sedación asegura confort total durante el estudio, que dura entre 20 y 40 minutos. Luego hay un período breve de recuperación anestésica.
¿Cada cuánto hay que hacerse una colonoscopía?
La frecuencia depende del riesgo individual. Según las guías de la SACP (Sociedad Argentina de Coloproctología) y estándares internacionales: población general desde los 45 años cada 10 años; con antecedentes familiares de primer grado cada 5 años o desde los 40 (o 10 años antes del caso familiar); con pólipos previos cada 3–5 años según el tipo y número de pólipos.
¿Qué es una polipectomía?
La polipectomía es la extirpación de pólipos durante la colonoscopía mediante asa de resección o fórceps. Es un procedimiento simultáneo al diagnóstico, ambulatorio y que no requiere cirugía adicional. Los pólipos extirpados se analizan histológicamente para determinar si son benignos o tienen potencial maligno.
Información revisada por el Dr. Esteban Grzona, Especialista Universitario en Coloproctología (UBA) · MN 117889 · Miembro de la SACP