Información clínica sobre absceso perianal
El absceso perianal es la infección más frecuente de la región anorrectal. Ocurre cuando se infecta una glándula anal ubicada en las criptas del canal anal, el pus progresa y forma una colección en diferentes espacios anatómicos de la región perianal.
¿Cuáles son los tipos de absceso perianal?
Según su localización anatómica existen cuatro tipos principales:
- Perianal (60%): Bajo la piel perianal. El más visible y fácil de drenar.
- Isquiorrectal (30%): En la fosa isquiorrectal. Puede ser voluminoso.
- Interesfinteriano (5%): Entre los esfínteres. Difícil diagnóstico, dolor sin masa visible.
- Supralevador (2–5%): Por encima del elevador del ano. Requiere imágenes y manejo especializado.
¿Cuánto tarda en drenar un absceso perianal?
El drenaje quirúrgico es el tratamiento definitivo y debe realizarse lo antes posible. No existe una opción de esperar a que drene solo de forma segura, ya que la infección puede progresar y extenderse. Después del drenaje, el alivio del dolor es inmediato. La herida puede tardar 2–6 semanas en cicatrizar según su tamaño.
¿El absceso perianal se puede tratar solo con antibióticos?
No. Los antibióticos no reemplazan al drenaje quirúrgico. Pueden indicarse como complemento en pacientes con celulitis extensa, fiebre alta, diabetes, inmunosupresión o riesgo de infección sistémica, pero el drenaje del pus es imprescindible para resolver el cuadro.
¿Un absceso perianal puede convertirse en fístula?
Sí. Entre el 30 y 50% de los abscesos perianales evolucionan a fístula perianal. Por eso es fundamental el seguimiento después del drenaje para detectar precozmente la formación de una fístula y tratarla oportunamente.
Información revisada por el Dr. Esteban Grzona, Especialista Universitario en Coloproctología (UBA) · MN 117889 · Miembro de la SACP